Cuando se es adolescente y las calenturas se te suben a la pequeña cabeza, a falta de coche, piso, apartamento o picadero para saciar tu sed libinidosa, te lías en cualquier sitio que creas que puedes tener intimidad, pero una cosa es creerlo y otra es tenerla de verdad. Cuando se es adolescente se va muy caliente, lo entendemos, pero también se hacen cosas de las que te arrepentirás durante mucho tiempo... sobretodo ellas, que sólo piensan con una cabeza.