Seguro que muchos ya conoceréis la tradición americana de los huevos de Pascua. Se esconden unos huevos pintados y los niños compiten armados con cestas a ver quien encuentra más huevos. Pues esto es una versión modificada para adultos, donde se esconden dos maromos con los huevos pintados para que dos tías en pelotas los busquen, mientras que un tio disfrazado de conejo pasa de ese absurdo juego, y decide jugar al teto de Pascua con el conejo de la rubia... dile atontao también.